Pedro está tocando la puerta

Hechos 12:5-18 (NTV)
“Pero, mientras Pedro estaba en la cárcel, la iglesia oraba fervientemente por él. La noche antes de ser sometido a juicio, Pedro dormía sujetado con dos cadenas entre dos soldados. Otros hacían guardia junto a la puerta de la prisión. De repente, una luz intensa iluminó la celda y un ángel del Señor se puso frente a Pedro. El ángel lo golpeó en el costado para despertarlo y le dijo: «¡Rápido! ¡Levántate!». Y las cadenas cayeron de sus muñecas. Después, el ángel le dijo: «Vístete y ponte tus sandalias». Pedro lo hizo, y el ángel le ordenó: «Ahora ponte tu abrigo y sígueme». Así que Pedro salió de la celda y siguió al ángel, pero todo el tiempo pensaba que era una visión; no se daba cuenta de que en verdad eso estaba sucediendo. Pasaron el primer puesto de guardia y luego el segundo y llegaron a la puerta de hierro que lleva a la ciudad, y esta puerta se abrió por sí sola frente a ellos. De esta manera cruzaron la puerta y empezaron a caminar por la calle, y de pronto el ángel lo dejó. Finalmente Pedro volvió en sí. «¡De veras es cierto! —dijo—. ¡El Señor envió a su ángel y me salvó de Herodes y de lo que los líderes judíos tenían pensado hacerme!». Cuando se dio cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan Marcos, donde muchos se habían reunido para orar. Tocó a la puerta de entrada, y una sirvienta llamada Rode fue a abrir. Cuando ella reconoció la voz de Pedro, se alegró tanto que, en lugar de abrir la puerta, corrió hacia adentro y les dijo a todos: —¡Pedro está a la puerta! —¡Estás loca! —le dijeron. Como ella insistía, llegaron a la conclusión: «Debe ser su ángel». Mientras tanto, Pedro seguía tocando. Cuando por fin abrieron la puerta y lo vieron, quedaron asombrados. Él les hizo señas para que se callaran y les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. «Díganles a Santiago y a los demás hermanos lo que pasó», dijo. Y después se fue a otro lugar. Al amanecer, hubo un gran alboroto entre los soldados por lo que había sucedido con Pedro.”
Hay respuestas de Dios que ya vienen en camino mientras la Iglesia todavía está orando.
Hechos 12 comienza con una iglesia atravesando uno de sus momentos más difíciles. Santiago había sido asesinado. Pedro estaba encarcelado. Herodes estaba persiguiendo a los creyentes. Humanamente, todo indicaba que Pedro sería el próximo.
Pero Herodes cometió un error: encarceló a Pedro, pero no pudo encarcelar la oración de la Iglesia.
PEDRO FUE ENCARCELADO
Hechos 12:5 (NTV)
“Pero, mientras Pedro estaba en la cárcel, la iglesia oraba fervientemente por él.”
¿Qué pasaría hoy si el pastor estuviera en la cárcel? ¿La iglesia seguiría llena? ¿Seguiríamos creyendo en su llamado? ¿Seguiríamos orando por él?
Quizás hoy tu pastor no está en una cárcel, pero basta una publicación, un comentario o una acusación en las redes para que algunos comiencen a dudar de su llamado y de su integridad.
No necesitas una noticia para conocer a alguien; mira sus frutos.
Y esta iglesia tenía una convicción: si Pedro está en la cárcel, nosotros estaremos de rodillas.
LA IGLESIA ORABA FERVIENTEMENTE
• No permitas que la crisis detenga tu oración.
• No permitas que una mala noticia detenga tu oración.
• No permitas que lo que ves detenga tu oración.
¡Que nada pare tu oración!
La Iglesia es más poderosa de rodillas que de pie. Herodes tenía soldados. Herodes tenía cadenas. Herodes tenía cárceles. Pero la Iglesia tenía oración.
Y cuando la Iglesia comenzó a orar, el cielo comenzó a moverse.
LA ORACIÓN PROVOCÓ UNA INTERVENCIÓN SOBRENATURAL
De repente, apareció un ángel. Esto me recuerda lo que el ángel le dijo a Daniel:
Daniel 10:12 (NTV)
“Desde el primer día que comenzaste a orar para recibir entendimiento y a humillarte delante de tu Dios, tu petición fue escuchada en el cielo. He venido en respuesta a tu oración”.
Hay oraciones que producen movimientos que tus ojos todavía no pueden ver. Daniel estaba orando en la tierra, pero algo se estaba moviendo en el cielo.
Y cuando recorres la Biblia, descubres una y otra vez la intervención angelical de Dios:
• Fue un ángel quien encontró a Agar en el desierto.
• Fueron ángeles quienes sacaron a Lot de Sodoma.
• Jacob vio ángeles subiendo y descendiendo.
• El Ángel de Jehová se apareció a Moisés en la zarza.
• Un ángel se puso en el camino de Balaam.
• El Ángel de Jehová llamó a Gedeón cuando estaba escondido.
• Un ángel tocó a Elías, le dio de comer y le dijo que le restaba un largo camino.
• Gabriel anunció a Zacarías el nacimiento de Juan.
• Gabriel anunció a María el nacimiento de Jesús.
• Un ángel habló a José.
• Ángeles anunciaron a los pastores el nacimiento del Salvador.
• Ángeles anunciaron la resurrección de Jesús.
• Un ángel dirigió a Felipe hacia el etíope.
• Un ángel habló con Cornelio.
• Un ángel estuvo con Pablo en medio de la tormenta.
• Y un ángel entró en la cárcel donde estaba Pedro.
Hebreos 1:14 enseña que los ángeles son espíritus ministradores enviados para servir a favor de los que heredarán la salvación.
No adoramos ángeles. No oramos a los ángeles. Nuestra confianza está en Dios. Pero creemos en un Dios que puede enviar sus ángeles para cumplir sus propósitos.
CUANDO EL ÁNGEL LLEGÓ, LLEGÓ LA LUZ
Hechos 12:7 (NTV)
“De repente, una luz intensa iluminó la celda…”
La cárcel estaba oscura hasta que llegó la intervención de Dios. La luz hizo visible lo que antes no se podía ver.
• Donde había confusión, llegó claridad.
• Donde había oscuridad, llegó luz.
• Donde Pedro no veía salida, Dios ya tenía preparada una puerta.
Quiero profetizar: el tiempo de oscuridad se acabó. Dios traerá luz sobre aquello que no podías entender ni ver.
Cuando Dios enciende la luz, comienzas a ver que había una salida donde tú pensabas que todo había terminado.
EL ÁNGEL LO TOCÓ Y PEDRO DESPERTÓ
Hechos 12:7 (NTV)
“El ángel lo golpeó en el costado para despertarlo y le dijo: «¡Rápido! ¡Levántate!»”
El toque vino antes del levantamiento. Cuando Dios te toca, no es para dejarte donde estás; es para despertarte y levantarte.
Hay gente que está viva, pero espiritualmente dormida. Y creo que Dios quiere tocar nuevamente a su Iglesia. Prepárate para un toque fresco de Dios:
• Un toque que despierte tu fe.
• Un toque que despierte tu pasión.
• Un toque que despierte tu llamado.
• Un toque que despierte lo que la cárcel había adormecido.
LAS CADENAS CAYERON
Hechos 12:7 (NTV)
“Y las cadenas cayeron de sus muñecas.”
Observa esto: Pedro no rompió las cadenas. Las cadenas cayeron.
Hay cosas que llevas demasiado tiempo intentando romper con tus propias fuerzas. Pero cuando Dios interviene, lo que tú no podías romper simplemente cae.
Dios no solamente salva. Dios no solamente sana. Dios no solamente transforma. ¡Dios también libera!
Cuando Dios entra en tu cárcel, las cadenas pierden autoridad sobre tu vida.
EL MILAGRO TAMBIÉN REQUIERE OBEDIENCIA
Después de que las cadenas cayeron, el ángel comienza a darle instrucciones:
Hechos 12:8 (NTV)
“Vístete y ponte tus sandalias… Ahora ponte tu abrigo y sígueme.”
Dios hizo lo que Pedro no podía hacer: rompió las cadenas. Pero Pedro tuvo que hacer lo que sí podía hacer: vestirse, ponerse las sandalias y caminar.
No le pidas a Dios que haga lo que Él ya te dio la capacidad de obedecer.
• Dios rompe la cadena, pero tú tienes que levantarte.
• Dios abre la puerta, pero tú tienes que caminar.
• Dios muestra el camino, pero tú tienes que seguirlo.
Para experimentar el milagro es fundamental obedecer la instrucción.
LAS PUERTAS COMENZARON A ABRIRSE
Pedro pasó el primer puesto de guardia, después el segundo, hasta llegar a la gran puerta:
Hechos 12:10 (NTV)
“Llegaron a la puerta de hierro que lleva a la ciudad, y esta puerta se abrió por sí sola frente a ellos.”
Me encanta esto. Pedro no tuvo que empujarla. No tuvo que golpearla. No tuvo que convencer a nadie. La puerta se abrió sola.
Había distintos niveles de oposición entre Pedro y su libertad, pero ninguno pudo detener lo que Dios había comenzado.
Cuando Dios determina sacarte, ninguna puerta puede mantenerte encerrado.
• Hay puertas que no se abrirán por tu fuerza.
• Hay puertas que no se abrirán por tus contactos.
• Hay puertas que no se abrirán porque las empujes.
Se abrirán porque Dios va delante de ti.
LO QUE PEDRO PENSABA QUE ERA UNA VISIÓN SE CONVIRTIÓ EN REALIDAD
Mientras caminaba, Pedro pensaba que estaba viendo una visión. Hasta que finalmente volvió en sí:
Hechos 12:11 (NTV)
“¡De veras es cierto!… ¡El Señor envió a su ángel y me salvó…!”
Pedro prácticamente está diciendo: “¡Esto está pasando de verdad!”
• Hay cosas que has visto solamente en oración.
• Hay cosas que has visto solamente por fe.
• Hay cosas que parecían demasiado grandes para convertirse en realidad.
Prepárate para ver cómo aquello que un día solamente pudiste soñar comienza a convertirse en realidad.
Dios puede sacarte de lugares de los que humanamente no había salida.
RODE ESTABA SIRVIENDO CUANDO EL MILAGRO LLEGÓ
Pedro llegó a la casa de María y comenzó a tocar.
Hechos 12:13 (NTV)
“Una sirvienta llamada Rode fue a abrir.”
¡Esto es tremendo! Mientras algunos estaban orando, Rode estaba sirviendo. Y la primera persona que descubrió que la oración había sido contestada fue una joven que estaba sirviendo.
Los que aprenden a servir muchas veces terminan siendo los primeros en ver lo que Dios está haciendo.
No menosprecies tu lugar de servicio. Rode no estaba predicando. No estaba dirigiendo la reunión. No estaba en la plataforma. Estaba atendiendo la puerta.
Pero precisamente en esa puerta estaba esperando el milagro.
¡PEDRO ESTÁ TOCANDO LA PUERTA!
La Iglesia estaba adentro orando por Pedro. Y Pedro estaba afuera tocando la puerta.
Hechos 12:14-15 (NTV)
“—¡Pedro está a la puerta! —¡Estás loca! —le dijeron.”
¡Estaban orando por algo que, cuando llegó, no pudieron creer! Su oración era más grande que su expectativa. Pedían que Pedro fuera liberado, pero cuando Pedro apareció, pensaron que era imposible.
Y mientras ellos discutían…
Hechos 12:16 (NTV)
“Mientras tanto, Pedro seguía tocando.”
¡Qué imagen!
La respuesta estaba tocando la puerta mientras la Iglesia todavía estaba orando por la respuesta.
PREPÁRATE PARA QUE DIOS CONTESTE TU ORACIÓN
Hay algo todavía más poderoso: Dios comenzó a responder mientras ellos todavía estaban reunidos orando.
• La cárcel ya estaba abierta.
• Las cadenas ya habían caído.
• Pedro ya había cruzado la puerta de hierro.
• Pedro ya estaba caminando por la ciudad.
Y la Iglesia todavía estaba orando.
Isaías 65:24 (NTV)
“Les responderé antes que me llamen. Mientras aún estén hablando de sus necesidades, ¡me adelantaré y responderé sus oraciones!”
Hay oraciones que Dios ya comenzó a responder aunque todavía no lo puedes ver.
• Mientras tú oras, Dios se mueve.
• Mientras tú oras, cadenas caen.
• Mientras tú oras, puertas se abren.
• Mientras tú oras, Dios prepara el camino.
No dejes de orar porque todavía no ves la respuesta.
Puede que mientras estás orando… tu Pedro ya salió de la cárcel.
Puede que mientras estás orando… tu Pedro ya pasó la primera puerta.
Puede que mientras estás orando… tu Pedro ya pasó la segunda.
Puede que mientras estás orando… la puerta de hierro ya se abrió.
Y puede que mientras estás diciendo: “Señor, respóndeme…”, Dios esté diciendo:
¡ABRE LA PUERTA! PEDRO YA ESTÁ TOCANDO.



Él lo es todo.