• CTUE

Tabú

Actualizado: 9 oct

¡Estamos en guerra!



Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas para la destrucción de fortalezas. 2 Corintios 10:4


La gran batalla del día de hoy es por tus ojos. Cielo y tierra batallan en una lucha épica por tu mirada, ¿por qué? Porque el ojo es la puerta a nuestra sexualidad. La batalla para vencer en nuestra sexualidad nunca se acabará hasta que estemos enterrados tres metros bajo tierra. Pero, tenemos grandes promesas.


Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion. Salmos 84:7


Todo comienza con un deseo, y este no es malo, pero la biblia nos llama a no seguirlos, por el contrario nos invita a darle más lugar a los deseos del Espíritu (Colosenses 3:5). Casi toda tentación sexual que llega a tu vida es canalizada por ésta puerta. Teatros, la televisión, series, películas, redes sociales etc. La agenda de satanás esta completamente enfocada en arruinarnos a través de nuestra sexualidad. Pasamos del extremo de sexualizar todo a creer que el sexo es malo, y la verdad es que este es una bendición siempre y cuando se experimente en los límites y resguardos del matrimonio. Por lo mismo tener relaciones sexuales antes del matrimonio es pecar contra Dios y contra nuestro propio cuerpo.


El diablo va a hacer todo lo posible para que tengas sexo antes del matrimonio, y va a hacer todo lo posible para que durante tu matrimonio dejes de tener sexo.

No podemos responder a los ataques de hoy con las armas de ayer. Lo que ayudó a la generación de ayer no es suficiente para el día de hoy y debemos incrementar responder elevando nuestro estándar de santidad. Con cada falla sin arrepentimiento, tu cuerpo va oscureciéndose por dentro y aumentando su vulnerabilidad a pecar.


El pecado obstaculiza tu habilidad de recibir el amor de Dios, pero la obediencia enciende las llamas.

Todos nosotros tenemos momentos de vulnerabilidad relacionados a las tentaciones. Y la mayoría de nosotros tenemos un elemento de curiosidad en nuestra personalidad. Para algunos, es cuando estamos tristes. Para otros, es cuando estamos contentos, otros es cuando están estresados, otros, es cuando se sienten rejuvenecidos y relajados. Cuando tú estás en un lugar de vulnerabilidad emocional, y algo viene y despierta tu curiosidad esto es un escenario para problemas. Es como si los planetas se alinearan, y ni siquiera te has dado cuenta lo susceptible que estás a la atemperación en ese momento.


Siendo los ojos la puerta de nuestra sexualidad, los ojos son la primera cosa que es atacada en nuestra batalla con la tentación. Santiago 4:1 describe la pelea por la pureza como una guerra total.


Lo que le permitimos o prohibimos a nuestra puerta del ojo determina las condiciones sobre cuales peleamos por la consagración sexual. Con respecto a tus ojos, haz un pacto, con respecto a tu mente, haz determinaciones.

A primera vista, un pacto con los ojos puede verse un poco extremo o excesivo. Pero cuando consideras la intensidad de las batallas de hoy, no es una exageración. Es la más sabia y razonable respuesta a tan intenso ataque del mismo infierno. Es el arma de nuestros días. Los ataques intensos requieren niveles altos de respuesta.


“Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?” Job 31:1


Un pacto con los ojos trae consigo unas recompensas extraordinarias para cada área de tu sexualidad. Hazlo, y te vas a sorprender de su efecto en cadena, es decir, en cuanto a cómo te diriges y abordas los asuntos.



 

Hombres


“Quiero, pues, que en todas partes los hombres oren, levantando las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.” 1 Timoteo 2:8 NVI




Ustedes han sido creados por Dios para ser activados sexualmente por medio de la puerta del ojo. Y Él creó a las mujeres de tal manera que ustedes las vean deseables visualmente. Él hizo esto porque quiere que la pareja se regocije y se deleite en su matrimonio. Dios diseñó el sexo para unir al esposo y a la mujer en intimidad y afecto. La Biblia reconoce que los ojos juegan un papel muy significante en el amor marital, lo que quiere decir es que Dios eligió al sentido de la vista como una puerta que abre el camino a los deleites de la intimidad matrimonial (Proverbios 5:18-19; Cantares 4:9; 8:10).


La atracción que sienten algunos hombres hacia su mismo sexo, también empieza con los ojos. Independientemente de la orientación sexual, el ojo viene a ser la puerta. Si tú encuentras que las mujeres te atraen físicamente, Dios te creó de esa manera. Ahora, es tu decisión consagrarte o dejar que tus ojos y corazón se contaminen.


El pecado lo dañó todo, en el jardín del Edén comenzó la perversión y Satanás desvió nuestra habilidad de disfrutar la sexualidad en plenitud según el propósito de Dios. Por esto hoy en día luchamos contra la lujuria y somos constantemente tentados.




¿Cómo funciona la puerta del ojo del hombre?