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Comprometi2




No hay privilegios sin compromisos



El temor y la inseguridad son enemigos del compromiso. Al momento de hablar de relaciones sanas, debemos tener más proyección que emoción. Creemos que Dios todo lo hizo hermoso en Su tiempo, y por esto, debemos discernir qué es lo que Él está esperando de nosotros en cada temporada. La responsabilidad no solo aplica en nuestro trabajo, escuela o iglesia.


Ser responsables es dejar las excusas de lado y responder a lo que Dios de antemano nos dijo que hiciéramos. Debemos entender que “no hacer nada” también es una decisión.

El miedo al rechazo, temor a fracasar, o simplemente tus inseguridades, pueden jugarte una muy mala pasada. Todo esto es válido, pero no debemos dejar que malas experiencias pasadas condicionen nuestro presente y futuro.

Las emociones y sentimientos son buenos iniciadores de relaciones, pero no tienen la capacidad de hacerlas permanecer a lo largo del tiempo. En el Salmo 27, vemos a David siendo un hombre de una sola cosa, y coherente entre lo que sentía y lo que decidió hacer.


Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo.

Salmo 27:4 LBLA


El compromiso y la determinación son fruto de una identidad sana y visión clara. Solo quien sabe de dónde viene (identidad) y hacia donde va (visión) puede tomar decisiones sabias y ser efectivo hoy.


 

Solo para valientes



Hoy, como iglesia, somos la única reserva moral y ética en medio de una sociedad completamente corrompida en sus valores y principios. Iniciar un matrimonio y/o tener la visión de formar una familia es vivir el plan de Dios y un acto revolucionario.


Como hablamos en devocionales anteriores, la soltería no es un problema, el estar solo por temor o comodidad sí. Nadie logró grandes cosas estando en su zona de confort. Por el contrario, solo quienes se atreven a salir de su comodidad y dar un paso a lo desconocido son los que conquistan nuevos lugares.


“Es por eso que el hombre deja a su padre y a su madre y se casa con su mujer, y los dos llegan a ser como una sola persona”.

Génesis 2:24 NBV


Antes de iniciar no nos dice que es “encontrar” a alguien, sino que debemos decidir en nuestro corazón y estar dispuestos a dejar algo para tomar lo nuevo. Es decir, contar con la madurez natural y espiritual para dejar nuestra familia actual, para formar una familia futura.


Siempre que iniciemos algo nuevo, habrán cosas que nos hagan sentir desafiados, por esto, el compromiso y todo lo que este implica es solo para valientes. Cuando nos referimos al compromiso, no hablamos directamente de una propuesta de matrimonio, aunque sí es parte; el compromiso es mucho más que una propuesta amorosa.


Solos vamos más rápido, pero juntos podemos llegar más lejos.

  • ¿Qué es el verdadero compromiso?

Jesús es nuestro modelo por excelencia y una vez más, en Él, encontramos la mejor definición de compromiso. Y nunca nos pide algo que Él no haya hecho primero.

“pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores”. Romanos 5:8 NTV


“Tengan presente que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.

Mateo 28:20 PDT


La cruz del calvario fue la propuesta en donde Jesús nos demostró la magnitud de su compromiso con cada uno de nosotros. Y es el Espíritu Santo quien hoy día nos recuerda que este compromiso no fue solo un momento, sino que el compromiso verdadero es hasta el fin del mundo.


 

Cuando hay visión, Dios envía provisión



Nuestras relaciones naturales son el reflejo de nuestra relación con Dios. Cuando sabemos que Dios nos ama, podemos amar a otros, cuando sabemos que somos perdonados somos habilitados para perdonar, y cuando sabemos que Dios está comprometido con nosotros y respondemos a ese compromiso, podremos comprometernos con otros.


"Para ver lo que nunca vimos, debemos hacer lo que nunca hemos hecho".

La duda puede inundarte al momento de dar el paso de comprometerte oficialmente con una persona para que juntos se proyecten en un matrimonio; y oportunidades siempre vamos a tener, pero es nuestra decisión ser feliz con una persona. No se trata de “encontrar” la persona perfecta para casarte, sino que cuando te casas, esa persona se convierte en la persona perfecta para ti.


El matrimonio es el plan de Dios para cada uno de nosotros, sus hijos. Por esto, si Él da la visión, es Él quien también enviará provisión para que podamos cumplirla; “uno pone la fecha y Dios se encarga de lo demás”.

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”.

Efesios 3:14-16 RVR1960


  • La familia es la imagen de Dios en la tierra, por esto, debemos ser valientes y avanzar cuando sea el tiempo correcto. Una vez que vemos que se pasan y se “aprueban” etapas, debemos con sabiduría tomar decisiones, ya que son estas las que nos posicionarán en el lugar que Dios pensó.


No hacer nada también es una decisión; muchas veces peligrosa, llena de inseguridades y ocultas detrás de un supuesto “temor de Dios”. Te animamos a tomar decisiones en este tiempo, a que disciernas la temporada en la que estás y puedas avanzar a lo que Dios tiene por delante.



“El hombre que encuentra esposa, halla algo bueno; con eso el Señor le ha mostrado su favor”.

Proverbios 18:22 NBV


  • Mujer, serás la ayuda idónea de tu esposo y la manifestación del favor de Dios sobre su vida.


“Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella”.

Efesios 5:25 PDT


  • Hombre, Dios te pensó para revelarle a tu esposa el mismo amor con el que Jesús ama a su iglesia.


Desde hoy, tengas la edad que tengas, prepárate, crece de manera integral y deja que Dios enderece tus pasos cada día. Él es un Padre bueno y vio tu final desde el principio.

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