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Corazones encendidos

Actualizado: 7 oct 2022


Los tres días más importantes en la vida son: El día en que naces, el día en que naces de nuevo y el día en que descubres POR QUÉ y PARA QUÉ sucedieron los dos días anteriores. Te invitamos a seguir esta serie de devocionales donde juntos buscaremos encontrar ese por qué y para qué nacimos.



¿Por qué? ¿Para qué?

"El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos” Proverbios 16:9

¿Por qué haces lo que haces?

Peor que morir físicamente es vivir sin propósito, a diario todos tenemos distintas actividades ya sea en nuestro trabajo, universidad, colegio, casa o iglesia. Independiente del lugar, puede que estemos cumpliendo nuestro propósito o no.

Sin importar tu realidad hoy, Dios te pensó para algo, no importa cuan lejos de la voluntad de Dios te sientas. Eres parte de Su plan, Él tiene innumerables pensamientos de bien para tu vida, te dio un propósito especifico, te equipó con dones y te dio talentos únicos para que puedas cumplir tu propósito. Habrán temporadas buenas y malas, pero si permaneces en Él llegaras a destino. Hay una buena obra que se comenzó en tu vida y la va a perfeccionar hasta que Él vuelva.

Podríamos haber nacido en cualquier época de la historia, pero hoy las palabras de Mardoqueo a Ester siguen resonando sobre nuestra generación “¡Quién sabe si para este tiempo llegaste, para este tiempo naciste!” (Ester 4:14). Nuestro Dios no es Dios de casualidades sino de causalidades, no viniste al mundo para buscar propósito, Dios te envió al mundo con propósito, ¿sabes cuál es?


“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.”Filipenses 1:6


Preguntas orientadoras:

  • ¿Para qué te estás preparando en este tiempo?

  • ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?

  • ¿Crees que vives la voluntad de Dios para tu vida?


 

A favor de

La palabra propósito viene del latín propositum, compuesto del prefijo “pro" (hacia adelante), y “positum” (poner). Propósito significa caminar hacia algo. Para tener propósito, hay que descubrir la razón por la cual uno decide avanzar.


“Solo vale la pena vivir por aquello que vale morir”, piensa en aquello en lo que actualmente inviertes mas tu tiempo, recursos y das lo mejor de ti, ¿darías tu vida por eso?

Podemos pasar años de nuestra vida respondiendo a expectativas humanas o siguiendo patrones impuestos por el sistema, e incluso tener éxito en estas cosas. Pero esto no es garantía de vivir la voluntad de Dios y estar cumplir nuestro propósito.


En la vida de José vemos cómo su vida tuvo varios reveses, José pasó por mucho sufrimiento, y al parecer cada vez se alejaba más del propósito que Dios tenía para él (Gen. 37:5-7,9). Pero desde el cielo, todo parece ser diferente, en cada momento de adversidad en la vida de José, Dios formaba su carácter, lo preparaba, estaba formando en José un hombre integro, leal y humilde. Para así luego en el tiempo oportuno promoverlo y lo llevarlo a la plenitud de su llamado.


19 Pero José les contestó:

—No tengan miedo. Yo no puedo ponerme en lugar de Dios. 20 Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para hacer lo que hoy vemos: para salvar la vida de mucha gente.

21 Así que no tengan miedo. Yo les daré de comer a ustedes y a sus hijos.

Génesis 50:19-21 DHH

No menosprecies esta temporada de tu vida, recuerda que como José, cada temporada te prepara porque Dios te pensó antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4-5). Se un joven o una joven que sigue soñando aún en medio de sus días más difíciles, decide poner toda tu vida en favor del sueño de Dios.


 

Fuego



La raíz más antigua de propósito es "fuego". Una persona sin propósito es alguien sin fuego. Por esto, no se puede imponer un propósito.

La gente está desesperada por encontrarlo, y cuando hablamos de propósito puede venir mucha duda a nuestra mente, es normal empezar a cuestionarnos áreas de nuestra vida, y por qué no, toda nuestra vida.

Ahora, encontrar nuestro propósito parece ser todo un desafío, pero mientras más conocemos a Dios, más revelación de nuestro destino vamos a tener y más que buscar respuestas, la clave esta en hacer las preguntas correctas.


Por medio de Cristo, Dios nos eligió desde un principio, para que fuéramos suyos y recibiéramos todo lo que él había prometido. Así lo había decidido Dios, quien siempre lleva a cabo sus planes. Efesios 1:11 TLA


Te dejamos las siguientes preguntas para que puedas junto con el Espíritu Santo responderlas, recomendamos que las compartas con tu líder y grupo de conexión.


  1. ¿Cuál es la necesidad a la que soy más sensible?

a. Las personas de mi alrededor que no conocen a Jesús.

b. La falta de propósito, santidad y crecimiento que hay en las iglesias del mundo.

c. Cristianos que están cerca mío y batallan contra problemas y pecados.

d. La falta de revelación, milagros y manifestación sobrenatural que hay en la Iglesia en general.

e. La ignorancia acerca de la Biblia que posee la gente en la Iglesia.


2. ¿Qué produce mayor alegría a mi corazón?

a. Cuando le predico a alguien y acepta a Jesús en su corazón.

b. Cuando puedo bendecir y guiar a otros líderes de ministerios e iglesias.

c. Cuando un consejo o llamado mío bendice y restaura la vida de otro amigo.

d. Cuando Dios me usa a través de la predicación, música o arte para bendecir personas y grupos.

e. Cuando traigo una enseñanza bíblica a alguien y veo cómo esa vida es edificada.


3. ¿Qué produce mayor tristeza en mi corazón?

a. Alguien de mi entorno que no conoce a Dios y no poder encontrar la oportunidad para hablarle.

b. Sentir carga por los pastores y líderes de toda mi nación y no poder hacer nada al

respecto.

c. Hermanos de mi entorno, que se apartan o les cuesta seguir por el camino y me gustaría mucho ayudarlos.

d. Querer entregar algo fresco de Dios (palabra, oración, ministración) a la gente y sentir qué aparecen obstáculos para hacerlo.

e. Cuando veo que hay ignorancia espiritual y bíblica en las personas pero no tengo la oportunidad de enseñarles.


 

Fuego que contagia


El propósito desata pasión, y mueve a otros con el fuego del interior. Quienes no tienen propósito no tienen la fuerza espiritual necesaria para mover a otros y ejercer liderazgo.

Siempre que hablamos de liderazgo podemos pensar que debemos tener un cargo en especifico, o algo reconocido por otros. Y si bien Dios pone personas en lugares de autoridad, vemos como siempre antes los forjó desde lo cotidiano, en las pequeñas cosas para luego promoverlos y exponerlos delante de multitudes.

David, el joven conforme al corazón de Dios, fue entrenado como un guerrero mientras cuidaba el rebaño de su padre. Nunca imaginó que pelear contra el oso y el león lo prepararía para derrotar al gigante, transformarse en el libertador de su nación y próximamente el rey de Israel.


«Pero los planes del SEÑOR se mantienen firmes para siempre; sus propósitos nunca serán frustrados.»

Salmos 33:11 NTV


La edad no determina los propósitos de Dios, solo nos da distintas perspectivas. Ya que si te alineas al diseño de Dios en tu vida vas a cumplir el propósito de Dios tengas la edad que tengas. No menosprecies la temporada en la que estas, no caigas en comparación con los demás, Dios pensó cada uno de tus días, Él puede usar incluso tus heridas para sanar a otros.


 

Preparación



El propósito determina nuestro compromiso con el entrenamiento. La claridad que tienes hoy de tu propósito es directamente proporcional a la intensidad de tu preparación ¿Para qué te estás preparando?


Crecer en nuestro propósito demanda adaptarnos a nuevos niveles de madurez, ya que el proceso conduce a la transformación (Romanos 12:2 RVC). Para llegar al propósito debemos entender que todo lo que venga por delante, sea tribulación, persecución, oposición, dolor, ofensa, tentaciones, traiciones o sacrificios, ¡todo me ayuda a bien! (Romanos 8:28-29 RVR1960).


La preparación es clave para que puedas ser activado y efectivo en tu llamado. Vive hoy como si ya fueras quien dijo que serás en los próximos años.


«Porque mis pensamientos no son los de ustedes,

ni sus caminos son los míos

—afirma el Señor—.

Mis caminos y mis pensamientos

son más altos que los de ustedes;

¡más altos que los cielos sobre la tierra!


Isaías 55:8-9


Sus pensamientos no son los nuestros y sus caminos son más altos que los nuestros. Es probable que tengas sueños personales y estos no están mal. Podemos hacer tesoros en esta tierra pero no hay nada mejor que vivir nuestra idea haciendo que esta valga para la eternidad. La decisión la tomas tú.










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