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¿Por qué me siento así?

Actualizado: 6 oct




Piensen en todo esto: "Por lo demás, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello.” Filipenses 4:8 RVC


Introducción:


Pensar lo que estoy pensando y reconocer nuestras emociones es todo un desafío en medio de la sociedad en la cual vivimos, necesitamos hacer una pausa para identificar lo que esta pasando en nuestro interior. Somos seres tripartitos (1 Tesalonicenses 5:23) y debemos trabajar de manera integral en nuestro cuerpo alma y espíritu. Conocernos a nosotros mismos es necesario para poder crecer y desarrollarnos como hijos de Dios, alcanzar nuestro propósito y vivir en plenitud.





Somos tripartitos, es decir, contamos con:


• Espíritu: Es lo mas interno de nuestro ser, lo que nos hace conscientes de Dios y nos conecta con Él.


• Alma: Es aquello que nos relaciona con nosotros mismos, aquí se originan nuestras emociones, pensamientos (razonamiento) y voluntad.


• Cuerpo: Todo lo que tiene relación con lo físico y externo.


Todo lo que manifestamos en el exterior con nuestras acciones es fruto de lo que sucede en nuestro interior.


Lo que siento, pienso —> Mis sentimientos determinan mis pensamientos.

Lo que pienso, creo —> Mis pensamientos determinan mis creencias.

Lo que creo, hago —> Mis creencias determinan mis acciones.


Práctico:

En el mundo actual estamos expuestos a distintas cosas, debemos ser conscientes de cuánto estas pueden afectarnos. Debemos ser sabios al elegir que películas o series ver, qué música escuchar, que conversaciones tener o qué libros leer. Todo lo que recibes consciente e inconscientemente afecta tu interior.


RENUÉVATE - Efesios 4:23 NTV “Ojo con lo que recibes”


AP: identifica tus pensamientos mas frecuentes, detecta los malos y reemplázalos por lo que dice la palabra de Dios.


1. No te preocupes ¡Ocúpate!

Mateo 6:34 NTV


El “problema” no es tener problemas, el problema es tener siempre los mismos problemas.

Hay dos extremos peligrosos, el no identificar problemas y el no lograr salir de ellos. Jesús dijo que en el mundo tendríamos aflicciones, pero que Él ya venció, estamos del lado ganador. Debemos ocuparnos y hacernos cargo de los problemas, identificar la raíz sin dejar que la preocupación y los afanes de este mundo quiten nuestra mirada de Jesús. Él sigue sentado en su trono, no ha perdido el control.


AP: Cada vez que nos ocupamos de Sus asuntos, Él se ocupará de los nuestros. Conviértete en alguien de respuestas, que da soluciones.


2. Cuida tu mente

2 Corintios 10:4-5 NTV


“No pelees solo, llévalo a Cristo”

En tiempos de crisis, la tendencia es buscar estar solos, nos aislamos, e incluso nos alejamos de Dios. Por el contrario, en el Reino, lejos de aislarnos fuimos llamados a buscar aliados. No debemos luchar con nuestras debilidades solos, entreguémosle a Él todas nuestras cargas y hagamos a Jesús nuestro mejor compañero de batallas.


AP: Apártate un momento para tener un tiempo de oración en donde puedas identificar pensamientos que no sean verdades de Dios y pídele al Espíritu Santo que te llene de verdad.